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Diseña el 2026 que deseas: el poder del vision board para enfocar tu vida

  • fussionvipmagazine
  • hace 5 días
  • 2 Min. de lectura

Por Ysabel Parra

Fotos: Fuente externa

Visualizar lo que deseas no es solo un ejercicio creativo, sino una práctica consciente para enfocar la mente, despertar la motivación y alinear decisiones con tus metas. El vision board o tablero de visión se ha convertido en una herramienta clave de desarrollo personal para comenzar el año con intención, claridad y propósito

Imaginar no es solo soñar despierto. Es, muchas veces, el primer paso para transformar la realidad. En ese punto donde la creatividad se encuentra con la intención nace el vision board, también conocido como tablero de visión o mapa del tesoro: una herramienta visual que ayuda a enfocar metas, ordenar deseos y mantener viva la motivación durante todo el año.

De cara al 2026, esta práctica vuelve a ganar protagonismo como un ritual de inicio de ciclo, una forma consciente de preguntarnos qué queremos y hacia dónde deseamos dirigir nuestra energía. Desde tiempos antiguos, distintas corrientes filosóficas y escuelas de sabiduría han sostenido que la mente tiene un papel activo en la creación de la experiencia humana. Leyes universales como la de atracción, la vibración o la causa y efecto plantean que pensamientos y emociones no son neutros: emiten una frecuencia que influye en lo que atraemos a nuestra vida.

Según la ley de atracción, aquello en lo que ponemos atención, con emoción y constancia, tiende a manifestarse. No se trata de magia, sino de enfoque: cuando visualizamos con claridad, entrenamos a la mente para reconocer oportunidades, tomar decisiones coherentes y actuar en la dirección correcta. El vision board se convierte así en una especie de brújula emocional y mental, un recordatorio constante de lo que deseamos construir.

Un tablero de visión es una representación visual de los sueños, metas y aspiraciones de una persona. Puede incluir imágenes, palabras, frases, colores y símbolos que conecten a nivel emocional. No hay reglas estrictas: puede ser físico, como una cartulina o un cuaderno, o digital, creado en el móvil o la computadora. Su fuerza no está en lo estético, sino en la intención. Cada imagen cumple una función: activar emociones, reforzar creencias positivas y mantener la atención alineada con los objetivos personales, profesionales o espirituales.

Aunque el concepto se popularizó en el siglo XX con el auge de la metafísica y la psicología humanista, sus raíces son mucho más antiguas. La visualización creativa ha sido utilizada durante siglos como herramienta de transformación interior.

Crear un vision board comienza con una pausa honesta para definir qué se desea sentir y experimentar. Elegir áreas clave de la vida, dejarse guiar por imágenes que despierten ilusión, sumar palabras afirmativas y colocar el tablero en un lugar visible son pasos sencillos que convierten este ejercicio en un hábito poderoso.

Más que un collage, el vision board es una declaración personal. No sustituye la acción, pero la impulsa. Funciona como un ancla emocional que recuerda, incluso en los momentos de duda, por qué se empezó. Es una invitación a vivir con intención, a elegir con conciencia y a confiar en la capacidad de crear la vida que se desea. Porque, muchas veces, todo comienza con una imagen y la decisión de creer en ella.



 
 
 

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