top of page

Várices: lo que debes saber para evitar complicaciones

  • Foto del escritor: fussionvipmagazine
    fussionvipmagazine
  • hace 1 día
  • 3 Min. de lectura

Las várices son venas dilatadas que suelen aparecer en las piernas y pueden provocar dolor, sensación de pesadez, hinchazón y preocupación estética. Este trastorno circulatorio es más común en mujeres y en personas con predisposición genética, y puede empeorar con factores como la falta de actividad física, el embarazo o el sobrepeso


Por Ysabel Parra

Fotografías: Mayo Clinic

Para cualquier mujer, tener varices en las piernas representa un gran desafío, ya que no solo genera dolor y malestar, sino que también constituye un problema estético que puede causar inseguridad al momento de usar prendas por encima de las rodillas. Además, estas molestias pueden afectar la confianza y la comodidad en el día a día, haciendo que actividades simples como caminar o permanecer de pie por mucho tiempo resulten más incómodas.

Las várices no son simplemente un asunto superficial; indican que el sistema circulatorio podría no estar funcionando correctamente. Según la Mayo Clinic, se trata de venas dilatadas, retorcidas y abultadas que aparecen cerca de la superficie de la piel, sobre todo en las piernas.

Esto ocurre porque las válvulas internas de las venas, encargadas de mantener la sangre fluyendo hacia el corazón, se debilitan o se dañan, permitiendo que la sangre se acumule en lugar de circular correctamente. 

De acuerdo a Mayo Clinic, la presión constante de estar de pie o caminar hace que esta afección sea más frecuente en la parte inferior del cuerpo. Aunque en muchas personas no causan dolor, las várices pueden generar una sensación constante de pesadez en las piernas, acompañada de ardor, hinchazón, calambres musculares o picazón alrededor de las venas afectadas. 

A simple vista, las várices se presentan con un color azul o morado oscuro y un aspecto abultado y retorcido, lo que las hace fáciles de identificar. En ciertos casos también aparecen las llamadas “arañitas”, venas más pequeñas y superficiales que recuerdan a una telaraña bajo la piel. Estos síntomas suelen empeorar tras permanecer largos periodos de pie o sentados, lo que resalta la importancia de mantener el movimiento para favorecer una buena circulación.

Las várices se producen principalmente por el mal funcionamiento de las válvulas venosas, aunque existen varios factores que incrementan el riesgo de desarrollarlas. La edad juega un papel importante debido al desgaste natural del organismo, y las mujeres son más propensas a presentarlas por razones hormonales. Según la Mayo Clinic, el embarazo, la obesidad, los antecedentes familiares y los hábitos sedentarios también favorecen su aparición.

 En esencia, cualquier situación que aumente la presión en las venas o dificulte el retorno de la sangre al corazón puede favorecer el desarrollo de várices.

Según estimaciones difundidas en el contexto de Mayo Clinic Radio, más de 25 millones de adultos en Estados Unidos padecen várices. Otras fuentes elevan la cifra hasta los 40 millones, lo que sugiere que aproximadamente uno de cada cuatro adultos podría verse afectado por esta condición.

Aunque la mayoría de las várices no representan un problema grave, en algunos casos pueden causar complicaciones como úlceras dolorosas en la piel, coágulos sanguíneos, sangrados o hinchazón crónica en las piernas. Por eso, es fundamental estar atento a cualquier cambio en su apariencia o a la persistencia del dolor, ya que podrían requerir atención médica. Según la Mayo Clinic, la mayoría de los casos se pueden tratar sin hospitalización, mediante medidas simples que favorecen la circulación y alivian las molestias.

El tratamiento y la prevención de las varices están estrechamente ligados y se apoyan en hábitos diarios. Mantenerse activo con ejercicio regular, elevar las piernas al descansar, usar medias de compresión, conservar un peso saludable y evitar permanecer mucho tiempo en la misma posición son medidas clave para aliviar molestias y prevenir su aparición. 

Además, se recomienda llevar una dieta rica en fibra y baja en sal, así como limitar el uso prolongado de ropa ajustada o tacones altos. En casos más avanzados, existen procedimientos médicos que permiten cerrar o eliminar las venas afectadas, mejorando la circulación y la calidad de vida.

En definitiva, las várices representan una condición frecuente que refleja el estado y funcionamiento del sistema circulatorio. Comprender sus causas, síntomas y formas de tratamiento permite no solo aliviar sus efectos, sino también prevenir complicaciones y cuidar mejor de la salud vascular a lo largo del tiempo. 




 
 
bottom of page